A casi cinco años del atentado con bomba en el bar «Barra 1604», la señora Ma. Esmeralda Cárdenas Magallón, de 78 años de edad, enfrenta la presunta amenaza de que los restos de su hijo Mario Alberto sean retirados de su tumba y enviados a la fosa común en el panteón municipal Villa de la Paz.
Enferma y viviendo en la Ciudad de México, asegura que personal del panteón le exige un pago imposible de cubrir con su pensión mínima. Recuerda que el exgobernador Diego Sinhue le prometió apoyo económico tras la tragedia, pero nunca recibió la indemnización que marca la ley. Hoy hace un llamado directo a la gobernadora Libia Denisse García Muñoz Ledo y al alcalde César Prieto, quienes en su momento se comprometieron a ayudarla, para que cumplan su palabra y eviten que los restos de su hijo sean enviados a la fosa común.
La madre de Mario pide respeto a su memoria y lamenta la forma en que su hijo perdió la vida, solicitando se le brinde el apoyo por parte de las autoridades municipales y estatales.
Por su parte, el municipio señala que no se trata de perpetuidad, sino de un refrendo de gaveta que se debe realizar cada cinco años con un costo de mil 800 pesos. Sin embargo, la confusión y la falta de acompañamiento legal han generado temor en la señora, por lo que pide que se aclare el tema y se le brinde apoyo.
La ley establece que, en muertes violentas, los restos no pueden ser exhumados antes de seis años y con autorización de la Fiscalía General del Estado. El llamado de la señora Esmeralda es para la solidaridad y de esa forma pueda vivir los siguientes cinco años sin la angustia de perder el lugar donde descansa su hijo.

































